24 mar. 2010

Biblioteca: La música arábigo-andaluza (Christian Poché).



El libro de Poché, editado por Akal, sobre la música andalusí, (que el autor denomina arábigo-andaluza), es más una introducción que una monografía sobre el tema, sin embargo hay que destacar que se trata de uno de los estudios más serios e informados que se han hecho sobre este tipo de música. Por fin se pretende cerrar la mitología para entrar en el terreno de la musicología y empezar así a estudiar esta música que, teniendo sus orígenes en la España musulmana, se desarrolla hoy día en el Magreb, adoptando distintas formas según las ciudades de Marruecos, Túnez y Argelia, e incluso de Libia en que aún se interpreta.

 Poché desmonta el mito de Ziryab, tan extendido, que pretende que este autor del siglo IX es el único creador de la música andalusí, llegándose a decir, (Félix Grande, Memoria del flamenco), que el músico de Bagdad fue el fundador del arte flamenco. Por el contrario, destaca Poché la obra del filósofo, poeta y músico zaragozano Avempace (Ibn Bayyah), que según algunos estudiosos, (Emilio García Gómez), fue el primer poeta y cantor en utilizar el zéjel y que habría tenido una gran influencia, como músico y como teórico, en el desarrollo de la música andalusí en el Medioevo peninsular.

El texto hace además una breve descripción de la nuba, de las estructuras musicales empleadas y de los instrumentos con que se tocan.

17 mar. 2010

Alcantara

15 mar. 2010

Haydn


Podrá parecerle al sufrido lector de este blog que aquí no hacemos más que escuchar música de John Cage por lo que venimos comentando estos días. Nada más lejos de la realidad. La verdad es que desde finales de enero estamos dedicando nuestro tiempo de escucha a los cuartetos de cuerda de Haydn, albor del clasicismo musical, desde que leímos la monografía que aquí recomendamos de Miguel Ángel Marín sobre ese tema.


Para la escucha de los cuartetos hemos conseguido una versión integral de los mismos a cargo de The Angeles String Quartet.


También nos hemos hecho de las partituras de casi todos ellos que se pueden conseguir en el Proyecto Biblioteca Internacional de Partituras Musicales (IMSLP según sus siglas en inglés)


Con todo ello estamos haciendo una esucha realmente interesante de este corpus tan importante en el desarrollo del que fuera el periodo clásico por excelencia de la música europea.

9 mar. 2010

Biblioteca: Entrevista a John Cage


En 1973 se publicó en Cuadernos Anagrama esta entrevista a John Cage realizada por Richard Kostelanetz en 1966 en la que el músico defendía sus tesis de aquel momento.
Parece ser que se ha reeditado por la Facultad de Bellas Artes de Cuenca en "Ediciones Radio Fontana Mix, Cuenca" en el año 1994. No obstante el libro es dífícil de encontrar. Hay un libro titulado "Escritos al oído", curiosamente editado por el Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Murcia.

8 mar. 2010

Biblioteca: Silencio, de John Cage


La traducción del libro de John Cage, Silence, es una de esas buenas noticias de las que tan necesitada está la musicología en español. Es un libro fundamental para conocer la figura del experimentalista, (como a él le gustaba llamarse). La clave de sus propuestas reside en una clara voluntad anti-romántica, por eso sus maestros son Saite y Varèse. Pero no se queda ahí, en el libro Cage acusa a sus maestros, especialmente al segundo, de no haberse liberado totalmente del subjetivismo, de la transmisión de emociones, de la sicología particular del compositor reflejada en su obra, por eso, el americano propone una música objetiva que se base en la escucha del sonido no en su creación. La solución la encuentra en la aleatoriedad, pero no en un coqueteo superficial como hacen los europeos, (Boulez o Stockhausen), sino en una aleatoriedad total que hace desaparecer al compositor de la obra. El compositor es el músico que crea las condiciones para conseguir que el sonido salga por sí mismo, sin intervención humana. John Cage utiliza para ello el I Ching, que establece todos los parámetros de la música. Podríamos decir que el trabajo del compositor se reduce a tirar los dados. De la misma manera que los europeos tienen en la serie el generador de todos los parámetros musicales, los americanos utilizan la aleatoriedad.

Por otra parte el libro está bien traducido y editado. El uso de tipografías especiales y el propio carácter de escritura experimental que en ocasiones adopta el autor está bien tratado en la traducción que ha hecho Ediciones Ardora.

El libro está hecho a base de artículos y conferencias del músico por lo que su lectura puede dilatarse o alternarse con otros escritos, contiene además una buena información sobre bibliografía, discografía, etc.

5 mar. 2010

Algunas claves sobre la obra de John Cage

El experimentalismo de John Cage tiene unas bases firmes, (con las que podremos estar de acuerdo o no), pero, en todo caso, no es nunca un ejercicio histriónico.

Entenderlo supone conocer los temas que interesaban al compositor y cómo estaba articulado su pensamiento.

- Hay que tener en cuenta la influencia del budismo zen para comprender mucha de la obra de la vanguardia americana, tanto de los experimentalistas como de los minimalistas. Al menos habría que conocer la literatura de los divulgadores del Zen en EE. UU., como Alan Watts (El camino del Zen) y D.T. Suzuki, (Ensayos sobre Budismo Zen), trabajos a los que se refiere el compositor en sus escritos.
La meditación supone una escucha atenta y abierta. Cuando John Cage escribe en 1952 su famosa obra 4’33’’, una partitura para piano de 4 minutos y 33 segundos, (como su título nos indica), de absoluto silencio, acaba de experimentar una cámara de silencio en Harvard en la que ha descubierto que el silencio absoluto no existe, que en última instancia se oye el sonido agudo de nuestro sistema nervioso y el sonido grave de nuestro corazón latiendo. Nuestra vida está, pues, llena de sonidos. Lo que esa obra exige del oyente es que escuche los sonidos que le rodean durante ese tiempo en que el pianista permanece sin tocar.

- El pensamiento político de John Cage está encuadrado en el anarquismo americano que tiene su antecedente en Henry David Thoreau, (Walden o la vida en los bosques, y La desobediencia civil) y que tiene su referente próximo en Norman O. Brown (El cuerpo del amor). También tuvo una gran influencia en su pensamiento el estudio sobre los medios que se deriva de la obra de Marshall McLuhan (La Galaxia Gutenberg). Para Cage no existe ya el papel subjetivo del autor como detentador de un poder sobre el oyente estableciendo lo que hay que oír. Por el contrario el receptor tiene que adoptar una postura activa, la recepción es parte de la creación, porque renuncia al papel, en cierto modo, autoritario del artista.

- Su interrelación con el ballet fue constante a lo largo de su vida. Desde su divorcio en 1945 mantuvo una relación, (profesional y afectiva), con el bailarín Merce Cunningham hasta su muerte. Pero ya anteriormente había trabajado con coreógrafos y el intercambio de ideas había sido constante.

- En música, tuvo como primer maestro a Arnold Schoenberg de quien admiraba su esfuerzo por establecer las bases en las que fundar la nueva música. Posteriormente tuvo un intercambio frecuente de ideas con Pierre Boulez, con quien se carteó durante mucho tiempo, y participó en los encuentros de Darmstadt, aunque terminaría denunciando el eurocentrismo musical y buscando sus raíces en Eric Satie y Edgar Varèse. Finalmente creó una escuela experimentalista americana en la Escuela de Compositores de Nueva York en la que estaban Morton Feldman, Christian Wolff, Earle Brown, David Tudor, (pianista y compositor), Merce Cunningham (coreógrafo), etc.

“Utilicé ruidos. Estos no habían sido intelectualizados; el oído podía escucharlos directamente y no tenía que recurrir a ninguna abstracción. Descubrí que me gustaban los ruidos incluso más de lo que me gustaban los intervalos” (Cage 1933:32).

- Una de las obsesiones particulares de John Cage era el libro Finnegans Wake de James Joyce, un libro desde luego obsesivo. El era un hombre que gustaba de proponerse retos y que buscaba siempre más allá de las cosas evidentes. Entra en el grupo Fluxus tras conocer a Yoko Ono y se convierte en el impulsor del grupo en EE.UU. El trabajo de Cage se centra en los happenings y se manifiesta en sus actuaciones interdisciplinares en distintas artes que incluyen la plástica, la literatura, ópera, etc. Como compositor Cage abandona el sentido romántico que propone el sentimiento como base del arte y la comunicación como obligación del artista.

“Esta constumbre de preguntar por qué es lo mismo que lo de preguntar qué es lo mejor o lo más importante. Son preguntas estrechamente relacionadas que le permiten a uno desconectarse de su propia experiencia, en vez de identificarse con ella”.

4 mar. 2010

Te recuerdo Chile.

Naturalmente que nos acordamos de Chile. En estos días se han escuchado algunos comentarios insidiosos sobre el comportamiento de los chilenos, los asaltos a los supermercados y demás. Es siempre lo mismo. Una minoría de desaprensivos insolidarios aprovecha las circunstancias en su beneficio y la prensa lo destaca por encima de otras noticias más importantes que nos hablan del dolor de un pueblo.

Para el que no lo sepa, Chile es un país que siempre tuvo un gran sentido cívico, no es un país atrasado ni nada parecido, es quizás la democracia más asentada en el continente, a pesar de que en los años setenta los experimentos primerizos de los neoconservadores americanos propiciaron el triunfo del criminal Pinochet. Pero eso está ya superado.

Aquí queremos reivindicar el buen nombre de Chile y recordar a los chilenos que lo están pasando mal y lo hacemos con el poeta de nuestros años juveniles, con Víctor Jara, el cantautor que fue torturado y asesinado con 44 disparos en el Estadio de Chile (hoy Estadio Victor Jara) de Santiago.

La canción “Te recuerdo Amanda” ha sido versionada en numerosas ocasiones por muchos cantantes, como Joan Baez, Silvio Rodriguez, Raimón en catalán, José Mercé en flamenco y muchos otros.

3 mar. 2010

Bricolage musical.

El piano preparado de John Cage tiene su origen en un asunto eminentemente práctico. Como sabemos, el compositor estuvo dedicado a lo largo de su carrera, entre otras, a hacer música para ballets. En los años cuarenta se le plantea el problema de representar ballets en espacios muy reducidos, en salas para música de cámara, donde no caben los instrumentistas necesarios para hacer la música de percusión que entonces le interesaba. Para solucionar este problema se le ocurrió que podía interpretar las partituras con pianos preparados en los que impedía la completa vibración de las cuerdas mediante la colocación de tornillos, pasadores y otros accesorios, en los que obtenía el sonido percurtido que buscaba con un solo instrumento que él mismo podía interpretar. No olvidemos que el padre de John Cage se había ganado la vida como inventor, de modo que el hijo siguió sus pasos ahora en el campo de la organología, y que el piano es fundamentalmente un instrumento de percusión, antes que un instrumento de cuerda. El piano preparado de John Cage es otro instrumento, uno distinto de un piano. Su sonoridad, a medio camino entre la percusión y las notas formadas por armónicos, tiene un carácter muy particular que consigue una música sencilla y, al tiempo, que despierta nuestra curiosidad y nos induce a la escucha.
Estas partituras indican con detalle la manera en que hay que preparar el piano, dónde hay que poner un tornillo, dónde hay que hacer un puente entre las cuerdas y demás.
En el primero de los videos de YouTube que ofrecemos aquí, vemos a Tim Ovens preparando el piano para interpretar una pieza de John Cage. En el segundo, Bobby Mitchel ofrece una interpretación de la Sonata V. Existen varios videos sobre música de piano preparado a los que se puede acceder desde éstos.







2 mar. 2010

Biblioteca: John Cage por David Nicholls.

La editorial Taurus junto con Alianza son de las pocas grandes que, de vez en cuando, publican algún libro interesante de música.



El libro que David Nicholls ha escrito sobre el compositor de vanguardia norteamericano John Cage es una buena muestra de ello. El autor pretende acabar con las muchas mitificaciones (y mistificaciones) que ha sufrido el personaje de John Cage. En su día publicamos un video en el que aparecía el compositor en un programa de éxito de la televisión americana haciendo un “happening” musical. Recomendamos ese video porque, pienso, que nos da muchas de las claves de su personalidad. John Cage era un hombre de una inocencia radical. Cualquier cualidad humana llevada a su extremo produce en las personas que las detentan un halo especial. La inocencia radical de John Cage no es fruto de la inexperiencia, de una falta de observación de la realidad, de una inteligencia corta o poco observadora. Radica, precisamente, en todo lo contrario. De modo que no es difícil encontrar las claves del artista: el anarquismo, el budismo zen, (tan extendido entre la vanguardia americana especialmente en la costa oeste), y el afán experimental, son algunas de las más importantes.



El libro hace un repaso por la obra del compositor y por los acontecimientos de su vida que pudieron marcarle artísticamente.



John Cage es un músico fundamental para conocer la vanguardia transatlántica y este libro ayuda mucho en esa tarea.