12 nov. 2015

1 XVIII Fertival de jazz de Badajoz. JEFF LORBER FUSION.



Los execrables recortes que sufre el mundo de la cultura, (un ámbito de siempre muy subvencionado), no han conseguido que el festival de jazz de la ciudad baje el nivel de los músicos convocados. Ayer se inició el XXVIII Festival Internacional de Jazz de Badajoz con una banda notable.

Formada en exclusiva por músicos de estudio muy experimentados, todos ellos de un nivel considerable, la Jeff Lorber Fusion, es una banda dirigida por este pianista (Pennsylvania, 1952) que lleva desde 1975 grabando y trabajando con grupos de diversas tendencias. Iniciado en el Rithm and Blues, se introdujo en el mundo del jazz después de pasar por el Berklee College of Music de Boston. Como seguidor de Herbie Hancock, Weather Report y el Return to Forever de Chick Corea, empezó a trabajar en el mundo de la fusión, tocando, desde que terminó sus estudios, con músicos como el guitarrista John Scofield o Kenny G. En Jeff Lorber se aprecia su sabiduría de músico de sesión y su amplia experiencia, a pesar de lo cual, su fraseo y la construcción rítmica y armónica de los solos no alcanza el nivel de los grandes del género, lo que no es óbice para que su piano constituya un soporte fundamental del sonido del grupo.

La carrera del bajista Jimmy Haslip no es menos extensa. Este neoyorquino de El Bronx, de orígenes portorriqueños, fue alumno aventajado de Jaco Pastorious y formó parte, desde su fundación, del grupo Yellowjackets, grupo que se mueve entre el rithm and blues y la música de Weather Report. A pesar de ser zurdo, Haslip toca un bajo normal, por lo que la posición de las cuerdas está invertida. Con su bajo eléctrico de seis cuerdas consigue solos en los que muestra una gran destreza técnica, siendo además un bajista de base muy firme, un soporte imponente para cualquier conjunto musical.

Sin embargo, los triunfadores de la noche fueron el saxo y el batería de la formación. El californiano Eric Marienthal ha sido saxofonista de Chick Corea en seis de sus álbumes, (dos de ellos consiguieron premios Grammy), pero además de esto, su carrera como músico de sesión es impresionante y ha trabajado con los mejores del pop, del rock, del jazz y la fusión. Destacan sus solos bien organizados, con un amplio desarrollo rítmico y armónico, cargados de sentimiento y de energía que hacen levantar al público de sus asientos. A mí me recuerda a Kenny Garrett, (ese saxofonista del último Miles Davis que tocó en Badajoz en el 2009), por la intensidad con que toca. Arrancó muchos aplausos del público, en mi opinión, bien merecidos.

Por último (last but not least) el batería Gary Novak, el más joven del grupo, (Chicago, 1969) es un auténtico prodigio del instrumento. Empezó tocando en su ciudad natal con diez años acompañando a su padre quien, al igual que su madre, es pianista. Allí consiguió tocar con  Chick Corea, con quien volvería después en varias ocasiones. Mientras estudiaba en Chicago, tuvo ocasión de conocer a Kenny Burrell, Barney Kessel, y al maestro del clarinete de jazz Buddy DeFranco. La carrera de Novak es impresionante y abarca una gran cantidad de colaboraciones en innumerables álbumes. Basta citar entre ellos, trabajos con Bob Berg, Allen Holdsworth y Alanis Morissette, (e incluso Ella Baila Sola y Eros Ramozzotti). Con una técnica impresionante y un sentido del ritmo infalible, crea fondos sonoros originales sobre los que cualquier músico puede improvisar a placer. Sus esquemas rítmicos variados y rotundos crean un sonido muy brillante y eficaz. Sus solos son una ocasión de disfrutar de su técnica en toda su amplitud.

Este grupo, compuesto en su totalidad por algunos de los mejores músicos de sesión de la actualidad, fue ganando en brillantez a lo largo del concierto, consiguió momentos deslumbrantes y terminó recibiendo una gran ovación, lo que les obligó a regalarnos un bis.