7 feb. 2013

Superbólido



Hace tiempo que no pierdo el tiempo en escribir sobre música. Esta crisis que nos está quitando todo nos va a quitar la música también, como esos musulmanes del norte de Malí que la han prohibido, ya lo contamos en su día. Aquí no la han prohibido pero se la ha llevado ese viento que ha arrastrado la obra social de las cajas de ahorro. Todo está recortado. Un amigo me dice que la Sociedad Filarmónica sigue ofreciendo algunos conciertos de música de cámara. Entro en su página y veo la programación 2012-2013 y compruebo que la temporada acaba en diciembre de 2012 ¡Vaya recorte a la temporada! Si la prensa local informa poco y mal de estas cosas, sólo faltaba que la filarmónica también lo hiciera. En su última entrada dice “El evento tendrá lugar el miércoles 23 de enero, a las 20:30 horas en el Salón de Plenos de la Diputación de Badajoz.” Así estamos. Nos vamos a tener que conformar con los cantaores de flamenco locales que patrocina el Ayuntamiento.

No quiero deprimirme, pero parece como si las administraciones públicas sí lo pretendieran. Habrá que buscar músicos creativos que estén haciendo algo. 
Finalmente encuentro un regalo de un amigo. Enrique Falcó informa en su famoso blog del diario Hoy de Superbólido con cinco temas del dúo formado por Adolfo P. Campini y Emiliano Fernández. Adolfo Campini (el bajo bajito) es desconcertante. Es un Frank Zappa de Badajoz. Si no lo crees escucha las letras de las canciones como esa que dice: Yo soy el cable al que vas a posarte cuando ya estás cansada de volar.

En el tema funeral hacen una música muy agradable mientras cantan:


¿Dónde estas?

Vente para acá

que estamos todos de casualidad

eso puedes hacerlo luego

estar un rato

Sabes que cada vez vemos

que  como sigamos igual

nos juntaremos sólo

de funeral en funeral

Vente por favor y acabas luego

de destender la lavadora y lo demás

que como sigamos igual

solo nos vamos a juntar

 de funeral en funeral.

que como sigamos igual

vamos a vernos solo

de funeral en funeral.


La música y los arreglos son magníficos. En The Wish siempre me ha parecido que tenían un toque muy inglés. En el Superbólido suenan algo más americanos. Me recuerdan aquel disco delicioso de los Grateful Dead que se llamaba American Beauty, que es el nombre de una rosa, (la de la película de Sam Mendes que protagonizaba Kevin Spacey).