28 dic. 2010

La muerte del autor.


En la anterior entrada dice nuestro seguidor Victor Hugo sobre ese video de la pieza Stones que reproduce una performance de Christian Wolff realizada por Anton Lukoszewieze lo siguiente: “El sonido de las hojas de los árboles, el correr del río crecido y los guijarros chocando entre sí bajo los pies al caminar por el campo siempre me han atraído”. Es evidente que nuestros seguidores son gente inteligente: por eso nos siguen. Lo digo porque parece que, efectivamente, de eso se trata. Creo que Wolff quiere hacernos reflexionar sobre los sonidos de la naturaleza. Lo que propone es que experimentemos con ellos.
Hay una confusión terminológica cuando hablamos de música experimental. No se trata, como uno pensó en algún momento, de que el autor esté experimentando con cosas para llegar a conclusiones que le permitan en el futuro tener determinadas certezas que incluirá en sus composiciones, como si fuese un científico en un laboratorio. Creo que lo que quiere decir el término experimental es que se trata de una música de las experiencias, o dicho de otra manera, que es una música que requiere ser experimentada.
Pero a continuación, lo que descoloca a todo el mundo es el pensamiento subsiguiente de ¿entonces dónde está el artista? y la acusación de que el autor es un “incompetente”, como parece que acusara Víctor. Esto es normal porque es parte de nuestra cultura, pero es uno de los cambios más radicales que han venido introduciendo los artistas de las vanguardias más recientes en todas las artes. En cuanto a la música ya decíamos que esa es precisamente la característica que diferencia a los experimentalistas americanos de las vanguardias europeas. Se trata de lo que el filósofo y semiólogo francés Roland Barthes llamaba “la muerte del autor” referido al campo de la literatura. Para Barthes el escritor es sólo una creación moderna, pues en otras culturas el que hacía las narraciones era un chaman, “con dominio del código narrativo”, pero que no era nunca un genio. “El autor es un personaje moderno, producido indudablemente por nuestra sociedad, en la medida en que ésta, al salir de la Edad Media y gracias empirismo inglés, el racionalismo francés y la fe personal de la Reforma, descubre el prestigio del individuo o, dicho de manera más noble, de la “persona humana”. Es lógico, por lo tanto, que en materia de literatura sea el positivismo, resumen y resultado de la ideología capitalista, el que haya concedido la máxima importancia a la “persona” del autor”. Se trata pues de algo que es así pero que no lo ha sido siempre y algo que es puesto en cuestión por algunos artistas y teóricos. Termina Barthes diciendo: “el nacimiento del lector se paga con la muerte del Autor”. Es lo que se llama la estética de la recepción.
¿Pero esto es arte?, se vienen preguntando los espectadores, lectores y observadores desde hace ya algún tiempo. Marcel Dumchamp fue el primero que cogió un urinario y lo puso en una exposición llamándolo fuente, convirtiéndolo con ese gesto en obra de arte. Para Beuys “todos somos artistas”. En definitiva se trata de denunciar la diferencia que los poderes han establecido entre el arte y la vida. Para estos artistas el arte no tiene por qué ser una actividad elevada, (sublimada), sino que tiene que ser algo próximo a la gente. En una exposición que se puede ver en el Reina Sofía hasta el 28 de febrero próximo del alemán Hans-Peter Feldmann, ha colocado el artista un cartel que dice: el arte tiene derecho a ser malo.
No se trata de negar la maestría técnica de algunos artistas. No se trata de renunciar a los logros del pasado. De lo que se trata es de abrir las posibilidades infinitas del arte y abrir nuestra mente a las experiencias artísticas.
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Lo que no quita que disfrutemos de una sonata de Beethoven bien interpretada por un virtuoso.

23 dic. 2010

Música experimental.

22 dic. 2010

Biblioteca: Música experimental. De John Cage en adelante. Michael Nyman.

Después de leer la monografía de Ulrich Dibelius sobre “la música contemporánea a partir de 1945”, uno pensaba que la “Música experimental” de Michael Nyman sería una prolongación en el tiempo de una música que se iniciaba en Cage y seguía hasta nuestros días. Mi sorpresa ha sido comprobar que no se trata de eso. Cuando los americanos (1) hablan de música experimental no se refieren a lo mismo que Ulrich. El término música contemporánea, que tiene una validez cronológica, podemos decir que es común a un lado y otro. Sin embargo cuando los americanos usan el término “música experimental” se refieren a una música que no es equivalente a la “música de vanguardia”, que es como lo llaman los europeos, (asumiendo el término militar francés de avant garde). Y no son equivalentes porque se refieren a cosas distintas.

- La música experimental americana está basada en una superación de los postulados modernos. Es lo que en las artes plásticas se conoce como arte posmoderno. De hecho John Cage estuvo encuadrado en el grupo Fluxus cuyos componentes eran mayoritariamente artistas plásticos que hacían un arte post conceptual, enfrentados al mundo del expresionismo abstracto que representaba la última oleada de la modernidad. En Fluxus estaba Yoko Ono y el artista alemán Wolf Vostell, que tiene un museo en Malpartida de Cáceres, aunque tal vez, los más destacados fueron el alemán Joseph Beuys y el coreano Nam June Paik. Esta música se manifiesta a través del grupo de Nueva York: John Cage, Morton Feldman, Christian Wolff y Earle Brown, principalmente, y tiene algunas ramificaciones en Inglaterra, como el propio Michael Nyman.
 - En Europa dominaba un sistema musical que no había renunciado, (aún no la ha hecho), a los postulados de la modernidad. Entre esos postulados está el rigor, la disciplina y la precisión. El mundo musical europeo está bajo el influjo de la vida académica de la universidad y el conservatorio. El sistema musical puede cambiar de forma dramática, como ha sucedido con el serialismo, hijo del sistema dodecafónico de Schoenberg, pero esto no es más que una nueva disciplina, un nuevo rigor, basado en la precisión como lo fue el sistema tonal. Fuera del rigor no existe música culta en Europa. Tampoco se ha puesto en cuestión el sujeto del arte. La reivindicación anarquista de John Cage, propia de todo arte posmoderno, que niega el papel central del compositor y la subversión de la división del trabajo no tuvo éxito en Europa a pesar de que fueran europeos como Roland Barthes quienes vinieron a poner en cuestión la autoría en el arte.

Eso no quiere decir que no hubiera contactos. La amistad y el respeto mutuo que se profesaban John Cage y Pierre Boulez ejemplifican esos contactos, pero sus caminos eran divergentes. Europa llegó a interesarse por aspectos de la aleatoriedad propugnada por Cage, pero siempre como un elemento más que entraba a formar parte de la rigurosa partitura. También los experimentales americanos se interesaron por las series, pero, al final, no era ese su camino.

(1) Aunque Nyman es inglés, está entre las dos orillas, como suelen estar los británicos.

20 dic. 2010

De la mezcla y el mestizaje.



Imagínate. En España no han existido los Reyes Católicos. No se ha procedido a la expulsión de los moriscos y los judíos continúan su comercio en Toledo y en Granada. No ha existido nunca una diáspora sefardita y los cristianos cantan su alegría y sus penas con los músicos de las otras religiones.

¡Oh cristalina fuente, si en esos tus semblantes plateados formases de reprente los ojos deseados que tengo en mis entrañas dibujados! ¿En habiendo en este mundo quien te quiera más que yo? Debajo tierra me meto donde no me ve ni el sol. Pues ya sin el ejido de hoy más no fuere vista ni hallada, diréis que me he perdido que andando enamorada, me hice perdidiza, y fui ganada. Cántico Espiritual. San Juan de la Cruz.



Yo creo que es importante que los mundos distintos del arte se comuniquen. Hoy día el no hacerlo creo que es malo porque tenemos muchos medios para comunicarnos. Yo creo que si es importante que las artes se mezclen porque en la mezcla y el mestizaje está la vida nueva. Enirque Morente.

17 dic. 2010

Silencio.


Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad. Ayer pudimos disfrutar del concierto de la Orquesta de Extremadura con la dirección de la norteamericana Anne Manson. Inició el concierto con el famoso Adagio para cuerdas op. 11 de Samuel Barber. Esta pieza hay que escucharla con atención pues el nivel sonoro es bajo y tiene muchos pasajes marcados “piano” en la partitura. En uno de estos pudimos escuchar en todo el Auditorio el sonido infame de un móvil chicharrero. La cosa no queda ahí: el móvil sonó hasta tres veces sin que su propietario lo apagara. ¿Sería tan difícil que el auditorio pidiera por megafonía apagar los móviles cada vez que se va a retomar el concierto, como se hace en el Auditorio Nacional de Madrid? Más aún, la gente cuchichea sus imprescindibles comentarios cuando la música ha empezado a sonar. De las toses qué vamos a decir. Qué poca salud tenemos este invierno.

14 dic. 2010

Sin música.



“A las cinco de la tarde
A las cinco en punto de la tarde.” Llanto por Ignacio Sánchez Megías. Federico García Lorca.
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A esa hora de ayer nos enteramos de la muerte de Enrique Morente y titulamos nuestra entrada “sin palabras”. Hoy tratamos de recuperar la palabra pero perdemos la música, hoy no podemos escuchar música alguna.
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Suele decirse que nadie es imprescindible y será verdad. Pero también es verdad que hay unos pocos que son necesarios y alguno muy necesario.
Este blog ha querido ser un punto de encuentro de “todas las músicas” porque hemos defendido, no sé si con razón, que en el arte es bueno el diálogo, el encuentro, el cruce de caminos y no la confrontación, la competición y la guerra, que esto ya está presente en otras áreas de nuestra vida, como en la política o la economía. Bajo esa premisa Enrique Morente era un hombre casi imprescindible. Enrique Morente era un chico de Granada, un payo que se aficionó al flamenco y se casó con una bailaora gitana. Era también un chico de su época, no era un nostálgico del siglo XIX como muchos aficionados flamencos. Como los chicos de su época escuchó a los Beatles, se dejó el pelo largo, celebró a sus genios, (Picasso), y lloró a sus muertos, (Lorca o Miguel Hernández). Morente tenía un respeto tan grande por la vida y por la cultura que para él todas las músicas eran igual de importantes e igual de hermosas. Uno le ha visto al frente de un grupo local de Granada, sus “Lagartija Nick”, ni mejores ni peores que otros grupos y ha podido comprobar con qué seriedad, con qué concentración, ponía su voz para integrarse, como uno más, entre aquellos jóvenes rockeros. Le hemos visto cantar con sus palmeros, sus guitarristas, saliendo de la oscuridad y abriéndose a la luz con ese poderoso instrumento que tenía en los pulmones. Creando la luz de las tinieblas, que no otra cosa es el arte y Morente lo sabía hacer.
No sé si su éxito tan grande habrá causado envidia en algunos compañeros del cante. Por lo pronto hemos visto muchos flamencos en su duelo, pero si fuera así, habría que decirles que contra el bien hacer no hay envidia que valga.
Morente estuvo en mi ciudad este verano y no pude ir porque estaba de viaje. Afortunadamente, estuvo mi hija, que me comentó que hubo cierta falta de conexión del cantaor con el público, poco acostumbrado a las profundidades del flamenco. En este mismo blog le escribí una carta y le comenté lo difícil que es llegar al público joven con el flamenco cuando estás en un festival multitudinario.
Por el contrario le decía que lo ideal sería escucharlo en un corro de aficionados en una noche de verano en la Plaza Alta de Badajoz. En esos corros alguien empezaría a dar palmas, (después de largas conversaciones sobre lo divino y lo humano), y algún gitano con el arte metido en los huesos terminaría cantando una soleá. Para entonces toda la plaza estaría en silencio y su cante lo escucharía hasta la luna, como en un poema de Lorca.
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Sabemos que no es cierto pero parece como si la luna, (y todo el cosmos), pusiera atención para escuchar cuando Enrique Morente abría la boca y empezaba su cante.
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“Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado. “ Elegía. Miguel Hernández.

13 dic. 2010

Sin palabras.

9 dic. 2010

Música actual.



La Sociedad Filarmónica de Badajoz presenta el II Ciclo de Música Actual
Recomendable estar atentos a los conciertos que serán el viernes día 10, el Lunes 13 y el miércoles 15 y contarán con las actuaciones de Ensamble XX-XXI, los saxofones de Antonio Mateu y el Ensemble NeoArs  Sonora.
AQUÍ se puede ver el blog del director artístico de Ensemble XX-XXI, Daniel Sprintz.

2 dic. 2010

Una versión de referencia.