30 jul. 2010

COSAS DEL VERANO (II): Estoril.

Hay momentos en los que sentimos que estamos viviendo unas sensaciones inesperadas, extrañas, que no estamos dónde debiéramos, ya lo decía Sabina: absurdo, como un belga por soleares. De repente alguien lo nota y dice: os dais cuenta que situación más absurda. Así nos pasó a primeros de Julio.Habíamos ido al festival de jazz de Estoril, según comenté en su día en este mismo blog, aprovechando el frescor atlántico de la costa y la buena música que allí se preveía. El festival se celebraba en el Casino de Estoril. El sábado día 3, teníamos sesión doble: el quinteto de la saxofonista que se hace llamar Grace Kelly y el cuarteto del trompetista Wallace Roney. No era cosa de perdérselo, pero había un problema: la selección nacional de futbol jugaba contra Paraguay en cuartos de final. Solución: ver el partido en el casino antes de entrar al concierto, con el tiempo justo para cenar algo entre una cosa y otra.

Y allí estábamos los cuatro en el bar de ese casino hecho a imagen y semejanza de Las Vegas, sentados en unos sofás amplios con unas cervezas frente a unas pantallas enormes de TV, los únicos que estábamos pendientes de ese partido en todo el espacioso recinto. Nosotros que nunca nos habíamos juntado para ver un partido de nada, que nunca habíamos estado en un Casino, que no íbamos ni a los bingos. Luego vino una pareja y se sentó cerca, aunque no sabíamos si iban con España. ¿Y si son chilenos y prefieren ir con Paraguay? Pensé, siempre poniéndome en lo peor. La sala es una inmensidad llena de distintos espacios todos ellos abarrotados de gente a esa hora de la noche de un sábado. Ruletas, tragaperras, qué se yo. Todo el mundo estaba al juego salvo nosotros. Una enorme nave abierta llena de neones, metacrilatos, espejos, muchos espejos, aceros cromados, lámparas, muchas lámparas, y gente de todo tipo, de todas las edades, compartiendo solamente una cosa: su mayor o menor grado de ludopatía. Luego pitan un penalti contra España, Casillas lo para, al momento pitan otro contra Paraguay, lo mete Xabi Alonso, el árbitro lo anula, Xabi falla el segundo disparo, le hacen otro penalti, el árbitro no lo pita: una auténtica locura. Para entonces ya nos hemos hecho notar y la gente pregunta, por qué estos dan tantas voces. Estamos en Portugal y a nadie le interesa ver a la selección española que es la que ha derrotado a la suya. Finalmente el gol de Villa resuelve este desaguisado y estallamos de júbilo junto con la pareja de al lado, que no eran chilenos. “Son os españois”, dice la gente.

El camarero nos deja los últimos. Ha servido a todo el mundo y a nosotros nos tiene ahí esperando. Pronto empezará la actuación y nosotros soportando la parsimonia de los portugueses. Dice mi amigo: es que en Portugal tienen una hora menos.

Finalmente llegamos al teatro del Casino de Estoril y al poco sale Grace Kelly con su grupo. Son músicos jóvenes que hacen buena música. Sin embargo, el segundo concierto, el de Wallace Roney, me parece mucho más contundente en todos los sentidos. Ahora sí que suena con fuerza, con un sonido compacto, lleno de recursos. Roney es un seguidor de Miles Davis, eso ya los sabemos, pero no es un imitador. Siendo uno tan davisiano siente una gran alegría de escuchar esa música. Todo el grupo, además, me parece que está muy bien. El batería, en la línea de Tony Williams, el bajista contundente, el saxo del hermano de Wallace, a lo Coltrane. Todo fenomenal.

Cuando salimos del teatro y comento con mis acompañantes a ellos lo que les ha gustado ha sido el primer concierto, el de Grace Kelly.

¡Qué extraño es todo en este día!

Extraño, como un pato en el Manzanares.

Este video se grabó en Montreal tres o cuatro días antes del concierto de Estoril. ¿No es una música maravillosa?

28 jul. 2010

Carta a mi hija sobre Enrique Morente.

El otro día me comentabas, María, el recital que dio Enrique Morente en el Auditorio de Badajoz. Me dijiste que la gente se cansó un poco de tanto arte y tanta “hondura”. Hablamos del tema y pasamos de una cosa a otra porque te ibas a marchar pronto y comentamos muchas cosas. Sin embargo, después he recordado lo que me contaste y he pensado en las causas de esa posible falta de conexión entre Morente y los públicos de masas. A partir de ello, he llegado a la conclusión de que estos conciertos multitudinarios de flamenco no son la forma apropiada de apreciar un arte íntimo como es éste. Es cómo los recitales de los tres tenores, algo que no tiene nada que ver con la ópera, un puro espectáculo.

Todavía hay autores que dicen que el flamenco dejó de ser lo que era cuando salió del entorno familiar en que se daba antiguamente y saltó al café concierto en el siglo XIX. Según estos, el flamenco era algo que se cantaba en sitios como la Plaza Alta de Badajoz. Imagínate, en estas noches de verano en que la gente no puede dormir y saca una silla a la calle. ¿Te das cuenta que el cantaor suele cantar sentado en una silla de anea? Es parte de la parafernalia flamenca. En esos corros alguien empezaría a dar palmas, (después de largas conversaciones sobre lo divino y lo humano), y algún gitano con el arte metido en los huesos terminaría cantando una soleá. Para entonces toda la plaza estaría en silencio y su cante lo escucharía hasta la luna, como en un poema de Lorca. El arte siempre es artificial, no es algo totalmente auténtico, ¿recuerdas cuando de pequeña te decíamos que la gente no se moría de verdad en las películas? El arte es siempre un artificio y lo sabemos, (pero aún así yo todavía lloro cuando se muere el bueno en las películas). Por lo tanto es normal que el flamenco salga de los lugares en los que se ha originado y se escuche en un teatro. No es tan adecuado como la Plaza Alta pero puede servir, pues si no, sólo lo escucharían los etnomusicólogos, que son esos locos que van con una grabadora recopilando las músicas populares o exóticas que se están perdiendo. Pero dentro de esa artificialidad hay que buscar algo que se acerque al estado original en que esa música se producía. Escuchar en el Auditorio a Vicente Amigo con un grupo de ocho o diez músicos, con los instrumentos amplificados y haciendo un flamenco muy moderno, con toques de jazz y pop, puede resultar espectacular y funciona. Sin embargo, para escuchar a Morente es mejor la intimidad de una peña flamenca o un pequeño teatro, donde uno no se distraiga y escuche con atención. Sólo así se puede disfrutar ese cante en toda su intensidad.

Muchos Besos



Ben Keith y Neil Young.

En El País nos enteramos de la muerte de Ben Keith y en el blog “Ruta Norteamericana” de Fernando Navarro encontramos este video de YouTube. Yo tampoco conocía su nombre pero Ben Keith era la mitad de Neil Young, la mitad de discos como Harvest. Keith era el acompañante al pedal steel de muchos de sus discos. Comenta el periodista que estuvo con él en el memorable concierto de Madrid de hace dos años.


 
Así que era parte de los sonidos de nuestra juventud sin que lo supiéramos.



Y para curarnos un poco de las malas noticias esta versión de Heart of Gold de 1971, antes de salir publicada en el disco Harvest. De cuando se hacían estas canciones con una guitarra acústica y una armónica. Armónica que por cierto le cuesta algún trabajo encontrar.

27 jul. 2010

The Wish.



Hace tiempo que queremos poner en “todas las músicas” alguna entrada a un tema de The Wish. El problema es que, hasta ahora, lo que habíamos visto en YouTube no nos había gustado por la calidad de la grabación y aquí queremos mantener algún mínimo de calidad, al menos en ese terreno.
Aprovechando el saludo que nos ha hecho Adolfo Portillo, bajista del grupo, y ya que hemos encontrado un video de muy buena calidad, traemos por fin a este grupo que es uno de los mejores de Badajoz. Se trata de una grabación realizada en Cáceres con motivo de la entrega del premio PopEye al mejor grupo extremeño del 2009.

26 jul. 2010

COSAS DEL VERANO (I). José el Francés.

En la sierra de Segovia, tratando de pasar la canícula entre el frescor de los pinares y el aire que por las noches baja de los montes de “la mujer muerta”, hemos visto un anuncio. Se trata de una fotocopia de mala calidad pegada en la parada del autobús. Según avisa, esa noche actuará en una terraza de verano de la localidad vecina José el Francés. La historia es de lo más truculenta. El cantaor ha pasado estos últimos años entre rejas acusado de tráfico de drogas y su carcelero, aficionado al flamenco y con el que ha trabado una buena amistad, es quien ha organizado, (si se puede utilizar aquí ese término), la gala de esta noche. Carcelero, carcelero
Carcelero , carcelero /porque no abres puertas y cerrojos / abre puertas y cerrojos / porque no quiero perderme,(bis) / por culpita de unos ojos / culpita de unos ojos. Que cantaba Manolo Caracol.
Llegamos al anochecer un grupo numeroso de amigos y nos sentamos en una mesa con la esperanza de que alguien se ocupe de nosotros. Esperanza vana. Enseguida llegamos a la conclusión de que aquello no tiene remedio. Algunos de los que nos negamos a terminar el día sin haber cenado nos ponemos manos a la obra y salimos en coche a buscar viandas, pues de otro modo sabemos que no podremos conciliar el sueño cuando todo esto acabe y nos retorzamos entre las sábanas en medio del gruñido de nuestras tripas vacías.
¿Será posible que en tan lamentable hospedería vaya a actuar el Francés? La pregunta parece tener respuesta negativa cuando encienden el “presunto” equipo de sonido. En realidad es un equipo de ruido. La cosa no tiene ninguna gracia. El más hábil de los amigos salta hacia el monitor tratando de conseguir que suene algo más que berridos electrónicos, pero su pretensión es imposible. La decepción está servida. Esto no parece tener arreglo. Sin embargo un artista es un artista y José el Francés toma una decisión valiente: cantará sin equipo de sonido, con su voz y su guitarra en un jardín con casi cien personas y una carretera próxima. Podrá pensarse que no será capaz de hacerse oír, pero no es así. El Francés es un cantaor hecho en la industria gitana y acostumbrado a hacer su música así, en una fiesta, con una guitarra y, si acaso, unas palmas. El cante gitano inunda la noche segoviana, me refiero al cante de verdad. Claro que, esto no es cante para satisfacer a los inquisidores de la ortodoxia. Aquí no hay martinetes ni seguiriyas ni medias granaínas, aquí lo que hay son bulerías, con alguna aproximación a la soleá y rítmicos tangos, mucho de Camarón e incluso canciones que no son flamencas, aunque su voz las haga aflamencar.
Con él está su mujer, Chonchi Heredia, musa que ha sido de de Paco de Lucía, Joaquín Cortés o Antonio Canales, Ketama, Raimundo Amador, Vicente Amigo o Jorge Pardo. Acompaña a su marido y canta alguna cosita también. El de Montpellier descansa para tomarse una copa. Cuenta chistes, habla de Paco de Lucía y de Camarón, se mezcla con el público, que a esas alturas ya le adora, y finalmente consigue que todos a una coreen al unísono aquello de “Ya no quiero tu querer”.
Vienes arrepentida / vienes pidiendo perdón / diciendo que me quieres / he sido tu primer amor / ya no quiero tus labios / porque otro los ha besado / y el amor que te tenía / con tristeza lo he olvidado
Fuera de mi / ya no quiero tu querer / de mi mente / te he borrado / ya no quiero / besar tus labios


 



Aquí está el Francés con la Niña. En el video no lo dice, pero ya veis que el guitarrista es, nada menos que, Vicente Amigo.

23 jul. 2010

Charlie Parker y Dizzy Gillespie



Menos mal que está subtitulado.

19 jul. 2010

Biblioteca: Historia del jazz moderno. Frank Tirro.

Tengo que reconocerlo: estoy enfrascado en una apasionante revisión historiográfica de la música más reciente. Cuanto más reciente mejor. Después del libro de Dibelius sobre la música culta desde la Segunda Guerra Mundial acabo de empezar la Historia del jazz moderno de Frank Tirro. Autor de una historia del jazz clásico, ahora ofrece esta segunda parte de esta historia por fascículos, (aunque sospecho que presentar así el trabajo es una maniobra de los editores). El libro en lo que llevo leído sorprende por una cosa: presenta la evolución de los autores comentados con ejemplos musicales. Por fin un libro que no es divulgación. La musicología ha llegado al jazz y Frank Tirro nos presenta un estudio de los estilos y las formas de hacer música llena de trascripciones de los solos, esquemas formales y análisis armónicos de las piezas, explicando de una manera muy clara la forma en la que Charlie Parker tomaba un tema popular y lo “deconstruía” según el nuevo estilo be-bop, así como analizando las piezas que fueron emblemáticas en la evolución del estilo. Para seguir el texto es muy recomendable hacerse con las grabaciones originales de las piezas que estudia. Parece interesante.

16 jul. 2010

Biblioteca: Félix de Azúa, autobiografía sin vida.

 Se puede escribir un texto de casi doscientas páginas de prosa poética de la mejor y no ser capaz de ponerle un título al asunto. Así es el libro de Félix de Azúa: Autobiografía sin vida. Un título feo, poco descriptivo, inadecuado para lo que trata el libro. Él sabrá.
Personalmente conocí a Félix de Azúa en el blog de El boomeran(g), donde coloca los artículos que escribe en prensa para varios periódicos. Es doctor en Filosofía, poeta (uno de los nueve novísimos de Castellet junto con Gimferrer, Panero, Molina Foix), melómano, como este último, catedrático, periodista y narrador. Es uno de los impulsores, junto con Boadella, de Ciutadans de Catalunya, una plataforma cívica antiseparatista.
Me gustó porque iba a su aíre. Azúa, profesor de estética en la facultad de Arquitectura de Barcelona, escribió un famoso artículo sobre la música de Schoenberg y su recepción, (o no recepción, mejor dicho), que debatimos mucho cuando estudiaba musicología (a cierta distancia). Este artículo hay que imprimirlo y ponerlo en la cabecera de la cama para leerlo todos los días la levantarse. A partir de entonces empecé a leer sus artículos en el Boomeran(g).
Compré el libro pensando que se trataba de un ensayo sobre algún tema relativo a la historia del arte, y algo de eso tiene el libro, pero en realidad no sabría definirlo. Habla de lo que a él le ha gustado en lo referente a la plástica, los símbolos, los mensajes transmitidos por el arte. En ese sentido es en el único en el que podemos hablar de una autobiografía. Habla de la muerte del arte, del vacío. Pero lo hace utilizando un lenguaje poético. Sin embargo escribe en una prosa muy precisa. Así que no sé si es una narración, un ensayo, una obra lírica o qué.
Al final, establecida la muerte del arte y certificada su defunción, Azúa dice con Blas de Otero que lo que nos queda es la palabra. No la palabra analítica del experto, del teórico, sino la palabra viva que sale de la boca con un placer físico y que revienta en la mente al escucharla:

Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.
(En el principio, Blas de Otero).



Poema Función Superestructural de Félix de Azúa
Literatura es la forma de historia
como si hacer poesía fuera la leyenda de una sola palabra
monasterios helados la tinta fue sacada con pólvora
desde el puente de mando o ante las ruinas
nadando para cruzar el río o unidos a naciones extrañas
meditativos -la aristocracia es la esencia de la literatura-
al borde del río y del sepulcro.
Una forma de historia muy sutil
no por eso menos unida a la guerra y los dioses
enamorada de lo imperecedero -soberbia, sí-
( oh Señor Dios de los ejércitos )
fragantes y coquetas cuando los nobles cortesanos
unían ambos polos largas colas y puños esmaltados
buenos tiempos para volver a Anfriso y Galatea.
La gran forma de historia Tod ist Freude madre
atlantes rubios antropófagos.
Al disfraz de método y sistema
medio ciegos mezclados hacia dentro hacia fuera
descubiertos en sucios barrios conocidos cuartos
detenidos junto a bacantes y corruptos senadores
subidos en el veloz camión hacia la cárcel
tan arrepentidos como inocentes. Literatura es la historia
letra de historia donde la lupa puede ver los sistemas
en frases que se muerden la cola
rastrear entre palabras victoriosos términos
capítulo final antes de abrir epílogos de la materia.