30 nov. 2007

29 nov. 2007

Bitches brew


Si somos lo que comemos, yo no quiero ni pensar en lo que yo soy. Soy poco menos que nada, como decía la canción.
Un día decidimos en casa ponernos a dieta y, desde entonces, no la hemos abandonado, tampoco es que la hagamos bien, pero se nos ha hecho crónica. Es como una enfermedad que tenemos que arrastrar hasta el fin de nuestros días. Cosas como patatas, arroz, todo tipo de legumbres, pastas, pan, bollos, carnes grasas, casquería, y todas las cosas que come la gente normal, fueron abandonadas un aciago día en que al mirarnos al espejo descubrimos más michelines de la cuenta.
¿En qué consiste nuestra dieta? Pues tiene tres platos. Uno, es una sopa o tal vez puré hecho a base de hierbas según una receta secreta. Es una pócima con poderes depurativos y adelgazantes. Es mágica. El otro plato es sencillamente pollo a la plancha. El tercero es también una receta secreta. Está hecho a base de colas de pescado descongelado en una sustancia opaca que no sé lo que es, pero de la que siempre me acuerdo cuando se habla del caldo primigenio. Yo la llamo el bitches brew, en honor al famoso disco de Miles Davis. (Se puede traducir como el “potingue de las brujas”, o algo así).
Con estas tres cosas creo que nos estamos convirtiendo en sapos. Si, lo digo en serio, somos como los príncipes de los cuentos. Anoche soñé que una princesa me daba un beso y me volvía a convertir en príncipe azul. Tengo una hipótesis histórica que estoy tratando de investigar, la línea de investigación la tengo esbozada: los príncipes azules, muy dados al deporte de la caza como todos los miembros de las familias reales, desarrollaron altos niveles de ácido úrico, colesterol y triglicéridos por comer demasiado de lo que cazaban, por eso, Merlín el mago les puso una dieta que nosotros conocemos bien pero que en aquella época era desconocida, así como sus perversos efectos secundarios. Por mor de esta dieta pasaba lo que hemos visto: que se convertían en sapos. Finalmente tenían que ser las princesas las que vinieran a restablecer el orden perdido.
Para mí está muy claro, pero tendré que hacer una serie de comprobaciones para realizar un estudio que, apoyado en la suficiente bibliografía, convenza a los editores de “Nature” para que publiquen el trabajo, pero ya casi lo tengo.

28 nov. 2007

Ya llega la Navidad

Herbie Hancock es un gran pianista, no lo vamos a descubrir ahora. Estuvo en los grupos de Miles Davis que a principios de los sesenta renovaron el panorama del jazz después del bebop. Miles Davis siguió renovando y creando nuevas formas de música. Por su parte, Herbie Hancock se dedicó a hacer rock, pop y funk y a desarrollar las posibilidades de todo tipo de sintetizadores y samplers. Hay un herbie hancock que acude a los festivales de jazz y que practica el estilo que puso de moda el quinteto de Miles Davis en Sorcerer y hay un Herbie Hancock que saca discos de música popular.
Aquí no tenemos nada contra las músicas populares, pero sí que nos gusta desmontar los tinglados de la industria.
Larry Klein fue marido de Joni Mitchell y es productor y hombre de negocios de la Verve. Los hombres de negocios cada navidad tienen que preparar una buena oferta capaz de tentar a los consumidores para que cuando vayan a los grandes centros comerciales en busca de algo que regalar a los amigos y familiares tengan a mano un disco donde gastarse sus buenos euros (o dólares o yenes). Los grandes cerebros de las discográficas se reúnen con la suficiente antelación y preparan sus estrategias para estas ocasiones que son tan buenas para el mercado. De manera que Mr. Klein, que fue marido de Joni Mitchell como dije, ha pensado proponer a Herbie Hancock, un músico fantástico y además flexible para participar en cualquier proyecto, un disco con sus músicos habituales, algunos de los mejores del jazz histórico vivos, en el que se canten temas de su ex, (seguramente los derechos de autor generados se los deduce de la asignación que le debe de pasar por el divorcio), y para terminar de rizar el rizo, con colaboraciones (de un solo tema) que formen una lista impresionante de cantantes, a saber: Norah Jones, Tina Turner, Luciana Souza, Corinne Bailey Rae, Leonard Cohen y la propia Mitchell. ¿Quién se puede resistir a comprar un disco así?
Solamente esa caterva de ávidos ladrones que se descargan la música de la red.

23 nov. 2007

Premio Nacional de Música

El Premio Nacional de Música se lo han dado al cantaor Miguel Poveda en interpretación y a Jorge Fernández Guerra en composición.
Como de este último no vamos a encontrar nada en YouTube, aquí mostramos al de Barcelona cantando con Moraito a la guitarra.





Ay que cosas.


No se podrá decir que este sitio se dedique al cotilleo de famosos. No es lo que nos interesa. Pero hay veces que la actualidad es apabullante. Resulta que nuestro admirado Fernando Fernán Gómez era nieto de Doña María Guerrero, cosa que se ha hecho pública ahora, tras su fallecimiento.

22 nov. 2007

Celos aún del aire matan.



TEATRO REAL DE MADRID

composer: Juan Hidalgo
Pocris Angeles Blancas
Cefalo Giuseppe Filianoti
Diana Darina Takova
Aura Juanita Lascarro
Erostrato Carlo Lepore
Clarin Jose Julian Frontal
Rustico Emilio Sanchez
Floreta Olga Pitarch
Megera Gloriana Casero
Necto Philippe Jarousski
Tesifore Toni Gubau Bosch

Comedias, músicas y mujeres.

Quiero divulgar (entre los miles de lectores de este blog) como homenaje al cómico recién desaparecido unos textos “clásicos”, (del Siglo de Oro español), referentes al teatro, las comedias y las músicas que allí se escuchaban, que seguramente él conocía, pero que en todo caso, le hubiera gustado volver a leer. Han sido recuperados en un excelente trabajo de Pilar Ramos cuya referencia bibliográfica completa es: Ramos López, P. (1998): "Mujeres, teatro y música en el Siglo de Oro". M. Manchado (ed), Música y mujeres. Género y poder, Madrid , Cuadernos inacabados, Ed. Horas y horas.
Este trabajo, según señala la autora, refleja sus investigaciones sobre música y género en la Universidad de Montreal y McGill en Canadá.
“Más ¿quién jamás pensara ver a los hombres nacidos sólo para nobles y varoniles empresas abatidos a tan bajos y afeminados empleos, que apenas se distinguen de las mugeres? ¿Entregados totalmente a fiestas profanas, a músicas, a pasos, a los amores lascivos, a conversaciones ociosas, a juegos y divertimentos vanos, a peinar, trenzar, y teñir el pelo, a rizar la cabellera postiza, a pulir y componer el vestido con tanta prodigalidad y melindre como la dama más delicada? ¿De dónde pueden nacer estos viles y afeminados afectos sino del centro de las delicias sensuales, que son los patios de las comedias, fuente universal de todos los vicios?". Discurso theológico sobre los teatros y comedias de este siglo. 1689 (cit. En E. Cotarelo, 1904: 127).
Dentro del teatro, ya de por sí pecaminoso, lo peor de todo era la música:
“El precepto diez y ocho es excusar las acciones indecentes de los personajes graves, como son comer en las tablas, desnudarse, cantar y otras que son para la graciosidad” (cit. En F. Sánchez Escribano, 1965:226).
En la España del Siglo de Oro, solamente las mujeres podían cantar en el teatro (y los hombres en la iglesia), por eso dice Pilar Ramos:
Por tanto no podemos extrañarnos de toda la controversia con respecto de los cantos y a los bailes en el teatro. Dado que el canto y el baile corría a cargo principalmente de las mujeres, una mayor cantidad de música significaba un mayor protagonismo femenino”.
Tal vez en estas consideraciones esté una de las claves que expliquen por qué la música ha estado tan marginada de nuestras tradiciones culturales.

21 nov. 2007

¡Abajo la muerte!


Que cruel coincidencia. Mientras hablaba de mi abuelo en el anterior mensaje, otro de mis abuelos se moría en “la Paz” de Madrid. Me refiero a mi abuelo Fernando Fernán Gómez, el abuelo republicano (y al mismo tiempo ácrata). Era un abuelo quejoso como todo el mundo sabe, pero lo era porque no le gustaba ver que la gente era infeliz. En el fondo era un abuelo dulce que tenía que esconder su ternura en ese gruñón que se había creado para alejarse de la estupidez humana. El abuelo podía haber estado cerca de los hombres poderosos y nunca lo hizo. No lo hizo cuando la república ni luego en el franquismo cuando hizo tantas comedias que se convirtió en el cómico más famoso de la segunda posguerra. Ni en la democracia cuando contaba con el reconocimiento, incluso ideológico, del gran público. Era amigo de todo el mundo pero no se arrimó a nadie para alcanzar más gloria o más popularidad de la que se había ganado con su trabajo, con sus trabajos. Su humildad le hizo definirse siempre como un cómico, pero eso no impidió que desarrollara sus ambiciones en el mundo de la cultura y, de actor de comedias intrascendentes pasó a autor reconocido de teatro, novela, artículos, director de cine, académico de la lengua, etc. Como muchos hombres de su generación, no pudo salir del callejón sin salida en que les metió la guerra. A pesar de que estaban abiertos a las novedades culturales, políticas y de todo tipo, mantenían siempre una pose rancia, como de hombres que se habían quedado anclados en otra época, un poco como fantasmas de un pasado maravilloso que se perdió en las cloacas de la historia. Era la misma actitud de personajes como Tierno Galván, con su chaqueta cruzada, o de Luis Buñuel, con su camisa blanca abotonada hasta el cuello. Esos detalles nos hacían pensar que eran gente de un mundo cultural anterior, más antiguos. De un país de garbanzos y de boinas. Qué error más infantil. Eran el Ave Fenix renaciendo de sus cenizas una y otra vez con un encono loable. Eran la modernidad en la tradición y la tradición de la modernidad. Su muerte es una impostura inmerecida. La solemnidad estúpida de la muerte no era cosa propia de una persona que como él se definía como cómico.
Mi abuelo Fernando era de las pocas personas imprescindibles que quedaban en este país.
¡Viva su memoria, abajo la muerte!

Sobre todas las músicas

Tengo un amigo que cuando pequeño iba a la ópera con su abuelo. Tenían un palco en el teatro y solían asistir a las temporadas musicales de su localidad. Su abuelo era notario de provincias y muy aficionado y se hacía acompañar de mi amigo como antes había hecho con su padre. Mi amigo fue estudiante en los años ochenta y le gustaba la música de entonces, la llamada New Wave y, en especial, la música española conocida como de "la movida”.
Mi abuelo nunca fue a la ópera. Era albañil en un pueblo del sur. En realidad era jornalero, pero viendo que eso no le daba trabajo más que en determinadas temporadas, (también se llaman temporeros), empezó a frecuentar los albañiles, pues en su pueblo había muchos grandes caserones que eran vestigios de épocas más brillantes (económicamente) y había bastante trabajo en la construcción. Mi abuelo no paró hasta que aprendió el oficio, trabajando con ellos de aprendiz (es decir gratis). Era muy espabilado, de manera que cuando se casó ya era encargado de las cuadrillas locales. Un empresario de la región lo conoció en una de las obras que hizo y se lo llevó con él, pasando desde entonces a ser algo parecido a un director técnico, aunque en la época no se llamaban así, sino maestros de obra. En aquellas obras de principios del siglo XX se contrataba a mucha gente para hacer una carretera, un puente o construir un ayuntamiento nuevo. Entre tanta gente mi abuelo contrataba gitanos que, a menudo, le creaban problemas por su natural tendencia al cante y al baile y su falta de rigor para distinguir los horarios laborales de los de ocio. Así que había decidido ponerlos juntos porque si no, decía mi abuelo, terminaban contaminando a toda la obra de esas costumbres.
En aquel entonces el cante flamenco era lo más interesante que se podía escuchar por esas tierras de Dios y mi abuelo era muy aficionado al cante. También era aficionado a los toros, pero esa era una distracción más rara, reservada para las fiestas locales una vez al año. El cante, por el contrario, estaba siempre presente y solo hacía falta que se formara un corrillo, que alguien empezara a tocar las palmas y otro se arrancara por bulerías. Con mi abuelo aprendí a distinguir una seguirilla de una soleá y el martinete de la carcelera y a saber si una guitarra está en el compás o si el cante es de verdad o simulado. La vida dio muchas vueltas desde entonces y yo terminé como musicólogo dedicado al estudio de la ópera y la zarzuela barrocas en España que es un asunto sobre el que quiero presentar mi tesis este año para doctorarme.
Ya no se pertenece a un mundo musical cerrado como era antes costumbre. Ahora uno puede escuchar ópera por las mañanas, música de cámara por las tardes, ir a un club de jazz por las noches o a una taberna flamenca, y no existe una adscripción a un tipo de música determinado.
Es mejor así.

16 nov. 2007



Aquí aparece Eric Dolphy precisamente tocando un solo con el clarinete bajo: God bless the child.



Esto es un breve ejemplo de las maravillas a las que nos tenía acostumbrado Charles Mingus. En esta ocasión está además con Eric Dolphy tocando la flauta (y el clarinete bajo, aunque no aparece en la grabación).
Mingus es irremplazable en el panorama del jazz. La primera vez que recuerdo haber escuchado esta música fue en una lejana aparición en la televisión pública (cuando solo había una, “la uno”), tocando el contrabajo y dirigiendo una gran orquesta de jazz (big band).

Sony Rollins en Sevilla


Me acabo de enterar de que el día 19 (¡este lunes...!) actúa Sony Rollins en Sevilla, en el teatro de la maestranza.
Es que las noticias importantes no aparecen en ningún medio.

13 nov. 2007

Karlheinz Stockhausen: "Helicopter String Quartet"

El album de fotos: llegan las gruyas.





De ilusión también se vive.


Con más de un año de retraso he visto "El Ilusionista" de Neil Burger y me ha gustado mucho la película, su estética y toda la producción.
Una vez más nos enfrentamos, sin que yo busque el encuentro, con la música de Philip Glass. No voy a decir que me guste porque mentiría, pero si he de reconocer que al poco de estar delante de la pantalla dejas de notar su presencia y, eso en la música de cine, es una virtud y no un defecto. Será que la música va engranando bien con lo que sucede en la película y se adapta a los avatares de la narración, (sin estridencias), y los subraya y los matiza. En el cine la música es sierva de la acción, lo que en la ópera fue siempre más problemático.

12 nov. 2007

Herbie Hancock en The Guardian

El diario británico publicó una entrevista con el pianista de jazz Herbie Hancock de quien venimos ofreciendo varias intervenciones en vídeos de YouTube.

9 nov. 2007

Historia de los lugares comunes: Como en España no se vive en ningún sitio.


Depende.
¿De qué depende?.
De lo que uno quiera hacer.
*
Si lo que uno quiere hacer es vivir tranquilo, dormir a gusto, vivir con eso que se llama calidad de vida, mantener una actividad de tipo cultural o cosas de ese estilo, lo mejor que se puede hacer es coger la frontera y no mirar para atrás, pues de otro modo te convertirás en una estatua de sal.
Si las aspiraciones vitales de uno pasan por trasnochar, emborracharse en la calle, dar patadas a las papeleras, insultar a las viejecitas, escupir en la calle, tirar los papeles al suelo, hacer ruido con tu vehículo que contamina sin que nadie tenga la desfachatez de echártelo en cara, conducir bebido y a más de 200 km/h., vomitar por la mañana y acostarte con la bendita intención de que trabaje Rita (o los alemanes que para eso han nacido alemanes), pues este es tu paraíso.
En caso contrario las muchas virtudes de la tortilla de patatas y las maravillas del jamón ibérico de bellota no son bastante para convencerte de este lugar común de que como en España no se vive en ningún sitio.
Si buscamos datos más o menos objetivos, podemos ver que al Sur se vive más, porque vivimos más años, tenemos mejor alimentación y una vida más muelle. Pero si te vas muy al sur (por debajo de Madrid) la tendencia cambia y, parece que el calor extremo que impide hacer ejercicio la mitad del año y algunas costumbres insanas son las causas de que la esperanza de vida disminuya drásticamente hasta niveles nórdicos.
Este lugar común supone ciertas cosas que se han dado por ciertas desde tiempos remotos sin que nadie las haya contrastado con datos ciertos. Quien lo hubiera hecho, se habría dado cuenta de que el número de suicidios en las frías capitales suecas o danesas no son nada al lado de las estadísticas propias de las tórridas aldeas celtíberas. La única diferencia es que mientras que en Suecia tenían a Ingmar Bergman, aquí teníamos a Alfredo Landa. Y eso ha creado un estado de opinión que no se corresponde con la realidad. No digo que la gente se haya venido suicidando más aquí por las películas que el actor navarro hizo en los setenta. No, lo que quiero decir es que aquellas pelíulas crearon una idea feliz de este país que no es del todo cierta. Y si no, ¿por qué Landa y todos los españoles de los setenta perseguíamos a las suecas con aquella inquina?. No creo que fuera para evitar que se suicidaran. ¿No?.

Diccionario informático: (P) Protector de patalla

Protector de pantalla es un elemento (normalmente de una aleación de acero, cadmio y vanadio) que protege la pantalla de cualquier invasión ya sea de meteoritos, extraterrestres, ataques terroristas de Al Qaeda, etc (fenómenos naturales no incluidos). De esta manera, se garantiza la integridad de la pantalla frente a cualquier agresión. Si no fuera por su protector, hace mucho tiempo que la pantalla habría saltado por los aíres hecha polvo.

Hancock and Zawinul duo

Herbie Hancock - Hang Up Your Hang-ups - 1979

Herbie Hancock jams with his Fairlight CMI (con Quincy Jones)

Demostración de Herbie Hancock del sampler Fairlight en Barrio Sésamo


Curioso vídeo este de Herbie Hancock en Barrio Sésamo a principios de los ochenta enseñándoles a los niños como funciona un sampler que utiliza sonidos grabados para caracterizar el sonido del teclado y un ordenador primitivo, de los primeros que hubo cuando empezaron a popularizarse los PCs y los Mac.
Otra curiosidad: la niña que da su nombre es Tatyana Ali, conocida por su participación en la serie de "El Príncipe de Bell Alir" y hoy famosa actriz.

8 nov. 2007

Diccionario informático: (P) PDA.

PDA.
Dícese que pedea (PDA) un ordenador que se tira pedos (figurado), es decir, que emite extraños ruidos que no son los habituales y propios de su funcionamiento y cuya causa se desconoce.
A partir de ésto, por extensión, se llama una PDA cualquier aparato que emite ruidos (o realiza cualquier otra función electrónica) sin saberse muy bien qué utilidad tiene.

Presentación de Forma Antiqva

6 nov. 2007

Meter la Gamba en NY


Maestro de la (viola da) Gamba, Jordi Savall recibe críticas elogiosas del New York Times por su última actuación en la ciudad. Elogios merecidos para este incansable trabajador de la música al que en alguna ocasión hemos criticado por sus polémicas posturas estéticas pero por el que sentimos una enorme admiración, entre otras razones, por la recuperación de numeroso repertorio antiguo, destacando por encima de todo un enorme repertorio castellano que gracias a él ha vuelto a ver la luz, sin que prejuicios nacionalistas le hayan incitado a rechazarlo.




Dice el comentario a este video:


Por primera vez en su vida, Abdullah Ibrahim, antes conocido como Dollar Brand, fue a la isla de Robin, donde Mandela permanecía preso. Allí, todo tipo de música estaba prohibida. Un abogado puso uno de los temas de Abdullah's en el cuarto de control, bloqueó la puerta y lo hizo sonar por los altavoces del centro. Fue el primer sonido musical que escuchó Mandela desde décadas atrás.

Bonita leyenda.

Este puente de los santos fui a mi pueblo, a Madrid. Paseando por la parte vieja de la ciudad fui a dar al Teatro Real y, como el que no quiere la cosa, me di de bruces con un enorme camión (un trailer) que era el camión que ha preparado Cecilia Bartoli con su exposición itinerante sobre María Malibrán. O sea, que la Bartoli estaba en el Real y yo sin poder entrar por falta de previsión. Pero no queda ahí la cosa. La semana que viene es el festival de jazz y no podré estar en la ciudad. Obligaciones. No podré ver ni a Chick Corea, ni a Ornette Coleman, ni al gurpo Oregon, ni a Jack DeJohnette, pero sobre todo, no podré ver a Richard Bona que viene con Dollar Brand (que ahora se llama Abdullah Ibrahim). Cosas del calendario. Si puedo arreglarlo tal vez pueda ver, la siguiente semana, a Ximo Tebar o a Lee Konitz.
Para los organizadores del festival: no se pone Lee Konitx, y, ¿No podrían documentar mejor las biografías de los músicos?. Richard Bona no tiene 31 años sino 40 y no ha sacado un disco en solitario sino 3 (o 4, según se mire).

5 nov. 2007