28 jul. 2006

No direction home.

Martin Scorsese ha hecho un documental sobre Bob Dylan y, naturalmente, aporta cosas interesantes a la biografía de nuestro mito generacional más allá de la simple apología. Scorsese y el propio Dylan no solo tienen la honestidad de empezar hablando de Robert Zimmerman (el verdadero nombre del artista), sino que además éste nos revela no solo su interés por la música, sino también, y esto es evidente en cualquier músico pop, su interés por el éxito y los caminos que fue siguiendo en pos de ambos. Pero también se desprende de su relato esa vocación del músico pop de hacer el mundo más habitable, no mediante su militancia política, si no más bien con su militancia vital. Comienza el documental mostrando imágenes del mundo provinciano del Medio Oeste en el que se desarrolló su infancia para pasar a mostrarnos su pasión por la música de esos personajes apegados a la vida como Woody Guthrie, quien terminó en un manicomio olvidado por todos y a quien Dylan visita después de cruzar el país.
Cuando decide integrar músicos de rock en su grupo y acompañarse de instrumentos electrónicos está trabajando en ambas direcciones: sabe que en el futuro el éxito va a venir de ahí y no de los cantantes que se acompañan con un banjo y visten camisas a cuadros y por otra parte sabe también que ("you know that something is happening but you don’t know what it is..."); algo va a pasar y él no quiere quedarse fuera. No quiere seguir en la tienda de su padre, arreglándose los sábados para ir a un baile provinciano. El documental de Scorsese viene a contarnos una historia y una historia que, cuando menos, parece verídica si es que no lo es.


27 jul. 2006

Paris: julio 2006
Patio del museo del Louvre

19 jul. 2006

Juan Perez Ribes.
Juan Pérez Ribes fue un magnífico director de la banda municipal de Badajoz. De hecho, desde que se jubilara de ese cargo la banda no ha vuelto a levantar cabeza, por cuanto que las autoridades municipales no han tenido a bien poner al frente de la misma a una persona con la debida cualificación. Esto es algo normal en el departamento de IN-CULTURA del consistorio, el cual no pretende promover acciones culturales sino evitar que se dilapiden los dineros de los impuestos en estas tonterías que tanto gustan a algunos "progres". Coherente con este criterio ha centrado su acción en llevar a buen término las procesiones de la Semana Santa y pocos más eventos propios de la alta cultura.
La Diputación Provincial de Badajoz ha editado un compacto con músicas de cámara del maestro de Montroy (Valencia) en la que se pone de manifiesto algo que veníamos sospechando desde hace tiempo: que se trata de un gran compositor que ha realizado buena parte de su carrera en la ciudad sin obtener el reconocimiento que merece. Afortunadamente el disco que ha editado la Diputación nos ofrece músicas de cámara muy interesantes. Su música bebe de lejos de Debussy y de forma más próxima de las vanguardias parisinas, no en vano parece que el maestro realizó estudios musicales en la capital francesa. Las interpretaciones del disco son buenas y creo que transmiten bien su música. Se trata pues de una grata sorpresa y de un pequeño reconocimiento a la obra de un artista que habría merecido mayores homenajes, pero esto es lo que hay.

La insoportable gravedad del estío.

Después de casi un mes viajando por Europa el regreso a España en pleno Julio parece un suplicio de 40º a la sombra. Así no podemos ir a ninguna parte.